(continuación)
Enfín, que con el entrenamiento replanteado solamente a la media maratón la cosa ya pinta bastante más factible y volví a la fase de disfrutar de los entrenamientos, ir subiendo poquito a poco la distancia hasta llegar a los 18Km el fin de semana antes de la carrera... sin dolor en las rodillas!
Volé a Barcelona el sábado anterior a la carrera, con lo que la noche anterior, por los nervios de que no se me olvidara nada y de no quedarme dormida y perder el avión casi no dormi (4 horas) y lo poco que dormi fueron pesadillas de que llegaba tarde al aeropuerto. Afortunadamante las pesadillas no se cumplieron y llegué a Barcelona perfectamente.
La noche siguiente también tuve pesadillas de que perdía el tren que me llevaba a Barcelona (mi amiga vive en Barbera del Valles). Infelizmente de esta vez si se cumplieron y me dejé 30 euros en el taxi para llegar a tiempo.
Y así, entrenada para media maratón y habiendo dormido 8 horas en total para los últimos 3 días me encuentro a mí misma en la línea de salida... y menos mal que el cerebro se me ha bloqueado (será la falta de sueno) porque si pienso en lo que estoy a punto de hacer no lo hago. Fijo.
Pero hay tanta genta, tan contentos y animados y sonrientes (te lo juro, la gente a mi alrededor sonreía!!!) y a lo tonto se me pegó a mí también y eché a correr con la sonrisa en la cara y no se me quitó hasta el kilómetro 32 cuando empezaron los calambres. Porque claro, es lo que tiene no ir preparado como se debe... Pero no me quejo, que me lo tomé com mucha tranquilidad. Muchísima. En todos los puestos de avituallamiento me paraba, me tomaba mi bebida energética, una naranja, un buen punado de frutos secos, otro poquito de bebida energética, estiraba... vamos, que me miraban como diciendo "esta se ha inscrito para correr la maratón o comerse todas las provisiones y arruinar a la organización???" y es que al pasar la media maratón, con el subidón que me entró de haber cumplido mi meta, pensé que "por qué no seguir corriendo un poquito, al menos mientras siga así de bien y no me duela nada..." y cuando me empecé a cansar, ya llevaba 3/4 partes de la carrera y ya digo "ahora la termino aunque sea a gatas".
Y casi.
Los últimos 5 Km fueron criminales. Cada paso era (venga, un pasito menos) pero al mismo tiempo el cansancio se iba compensando con los animos de la gente que animaba (no veas cómo ayudan unas palmadas o un "venga, que ya no queda nada") y cuando por fin vi la línea de meta, menos mal que llevaba las gafas de sol porque me puse a llorar de la emoción.
El post-maratón os lo voy a resumir en pocas palabras: tardé una semana en caminar normalente otra vez. Pero soy muy afortunada, porque logré no sobrepasar ningún límite que luego me causara una lesión permanente.
Como conclusión, mi opinión es que la maratón es una experiencia increíble y, aunque yo creo que con una es bastante (paso de volver a forzar la máquina de esa manera) sí que lo recomiendo porque si yo he poodido, cualquiera puede, de verdad. Eso sí, conviene prepararse un poco mejor de lo que me preparé yo... :)
fin.
PD: paujam, con relación a lo del médico en Londres, todo ok. Fui a ver al especialista y por ahora no me han cobrado ni un duro (a ver si queda en eso la cosa)
PD2: saludos desde Qatar, desde donde escribo en este momento.
Hasta pronto!!!

