Vaya faena!! Esto es mucho más complicado de lo que yo pensaba, sobretodo si te enteras de última hora y nunca estás en casa con lo que tienes extactamente 5 días para organizarlo todo... He aquí algunas cosas que he ido descrubiendo sobre la marcha (soy novata en eso de las mudanzas) y que igual le pueden ser útiles a alguien (aunque sólo sea para reirse un rato).
Dia 1: esto está "chupao" (en Espana, estar chupao significa que es muy sencillo)
Abro los roperos y cajones y empiezo a sacar esas cosasque hace siglos que no me pongo.Me pruebo la ropa para ver lo que me queda bien y lo que no y voy separando en montones distintos. No tengo espejo de cuerpo entero, pero no pasa nada, hay un espejo grande en el bano, así que me pongo la ropa, me voy hasta el bano, me subo en el inodoro, me miro, me bajo, me quito la ropa, la coloco en el montón correspondiente y procedo con la siguiente prenda. No tengo mucha ropao eso creía yo... Habéis oído hablar de una modalidad de gimnasia llamada "step"? Pues este métodoes mil veces mejor para quemar calorías y te ahorras pagar el gimnasio. Al cabo de un par de horas (ay Dios mío lo que todavía me queda por clasificar) me doy mi primer descanso tumbada en el suelo con las piernas en alto.Conclusión: un espejo de cuerpo entero es lo primero que le voy a comprar a mi nuevo piso.
Al cabo de un rato empiezo a tener tentaciones de prenderle fuego a todo y empezar a comprarme ropa nueva cuando llegue a Londres. Ya a finales de septiembre no es que haga mucho calor en Madrid pero yo me muero del agobio con tanto quita y pon. El aire acondicionado a tope mientras me intento cerrar el abrigo de hace 3 temporadas y que me da pena regalar porque es el único negro que tengo...
Llega la noche y la cama todavía está cubierta de ropa. Menos mal que tengo otra cama para invitados... Me acuesto en ella y tengo pesadillas de abrigos mutantes persiguiéndome para asfixiarme.
Dia 2: ánimo que hoy será un día mejor
Me levanto decidida a terminar con toda la ropa que me queda por catalogar antes de la hora de comer. Prescindiendo del paso por el espejo la cosa va más rápido. Hoy tengo un nuevo criterio: si me lo puedo abrochar y seguir respirando es que aún me sirve. Lo que no, directamente a la bolsa de la ong que hay mucha gente que le va a dar mejor uso que yo. Algunas cosas que no me he puesto en 3 anos ni me molesto en probármelas. Con esa tónica alcanzo mi objetivo y me siento muy realizada y pienso que todo va sobre ruedas y lo celebro con una comilona. Error: nunca bajes la guardia durante la mudanza, los armarios y cajoneras no tienen piedad. Tras la comilona me muero por una siesta y se me viene el alma a los pies al descubrir la cantidad de cosas que pueden salir de 3 cajoncitos de nada. La tarde se presenta muuuuuy larga.
Al final logro llegar al fin del día con (casi) toda la ropa clasificada. Pienso en todo lo que me queda por hacer y lo único que se me ocurre es salir con unos amigos a tapear y manana será otro día porque ya no puedo más.
Dia 3: un día en el bano
No, no me sentaron mal las tapas de anoche ni nada de eso. Hoy toca clasificar las cosas de aseo. Venga, no puede ser para tanto me digo, al fin y al cabo el baño sólo tiene un armarito: el de debajo del lavabo. Pongo la alfombrilla en el suelo, dos cajas (una para las cosas que me llevo y otra para lo que hay que tirar) y empiezo a sacar cosas. Un par de horas después suena el teléfono y doy por mí sumergida en un mar de botes, miles de bolsitas de muestras gratis, tropecientos “neceseres” (cómo se dice neceser en plural???) de todas las promociones habidas y por haber en la historia de la cosmética. Por supuesto no llego a tiempo de coger la llamada porque entre el secador de pelo y la epilady se habían aliado para atarme y no dejarme escapar...
Bueno, supongo que ya habéis captado la idea, os ahorro días 4 y 5... Además, la verdad es que llegado a ese punto decidí terminar mucho antes utilizando la regla de la “patata caliente”: coge cada objeto y tienes que decidir en 0,0001 segundos si te lo quedas o no. Un método estupendo. Terminé con el altillo, la cocina y los zapatos en un tiempo récord. Creo que ha sido una experiencia estupenda, excepto por el hecho de que he desarollado una alergia a las cajas de cartón y a la cinta de embalar por el resto de mi vida...


Grannnn,,, jajajaja ,, me has hecho reir un monton ,, si eso es lo que pasan en las mudanzas ,, espero que en Londres te quedes una temporada larga ,, por que cuando te toque salir de alli , te dara algo ,,por que tendras mas cosas que esta vez ,, asi que a usar lo que tienes , no comprar tanto , y si compras por otro lado ir llenando una bolsa para la genten que no tiene al mismo tiempo que llega ropa nueva ,, eso de que esto lo guardo por si me lo puedo poner mas adelante por que me queda un poco justito, no resulta ,, mejor a la bolsa ,, espero me des un toquesito cuando estes a punto de irte ,, asi se que te vas ya , por que luego entre trabajo y empezar en casa nueva no te veremos el pelo ,, Cuidate mucho ,,,Vale ? un abrazo inmenso Paujam
jjaja ya yo se de mundanzas y muchoooooooo.....te deseo todo lo mejor..cuidate
Verás como la segunda te resulta más fácil y la tercera...jejej
En Londres,creo, que no hace falta preocuparse mucho por la ropa, ejem...porque gusto, gusto, lo que se dice gusto..no es que derrochen los ingleses..o por lo menos los que yo ví..
un abrazo.y buen viaje.Saludos tambien para tus cajas..jejejje